Cuando aparece una grieta en un muro, lo normal es preocuparse. Pero cuando surge en la parte alta, cerca del borde o en zonas expuestas a la intemperie, la situación requiere todavía más atención. En cualquier caso es importante revisar y evitar grietas en la parte superior de un muro. Si esto ocurre las consecuencias pueden ser graves pudiendo afectar a la fachada, a la estabilidad del cerramiento y a los elementos que se apoyan sobre él.
Normalmente estas grietas aparecen por filtraciones, cambios en el clima o pequeños movimientos del terreno, a veces imperceptibles para nosotros. Lo importante es detectarlas y actuar a tiempo para evitar que los daños sean mucho más graves y poder proteger la estructura.
Prevenir este tipo de problemas siempre es más barato que reparar después los desperfectos.
Por qué aparecen las grietas en la parte superior del muro
La parte alta de un muro es una zona muy expuesta. Recibe lluvia, viento, dilataciones por calor y hasta golpes de humedad si no está bien rematada.
Todo esto influye para que pueda aparecer este molesto problema. Sobre todo si tenemos en cuenta que cualquier fallo en esa zona se transmite rápidamente al resto de la estructura.
Uno de los motivos más habituales es el deterioro del remate o simplemente que ni siquiera lo tenga.
Cuando no existe una pieza protectora, el agua penetra desde arriba, avanza por las juntas y debilita la estructura progresivamente.
También pueden aparecer grietas por pequeños movimientos del terreno o por el envejecimiento de la construcción.
Y siempre si esta zona no está convenientemente protegida será muy vulnerable a cualquier incidencia.
Revisa los puntos sensibles de la vivienda
Para evitar grietas en la parte superior de un muro y antes de pensar en reparaciones costosas y complejas lo primero es revisar los lugares donde suelen aparecer estos problemas.
Presta atención a:
- Remates del muro.
- Zonas próximas a puertas y ventanas.
- Esquinas y uniones con otros elementos.
- Puntos donde se acumula agua o humedad.
Las grietas que surgen en estos puntos a menudo indican un fallo de protección o un problema estructural leve. Identificar la causa te ayudará a actuar correctamente gracias a un diagnóstico adecuado.
La reparación en este caso será siempre más económica, rápida y eficaz.
Protege la parte superior del muro para evitar daños
La solución más eficaz y duradera es proteger el borde superior del muro con elementos diseñados para impermeabilizar y canalizar el agua. Te recomendamos siempre la instalación de cubremuros de aluminio. Son una excelente opción porque aíslan, no necesitan un excesivo mantenimiento y evitan las filtraciones desde arriba.
Puedes consultarnos en Rematech, especialistas en aluminio, o instalarlos por tu cuenta. Aunque nosotros te recomendamos que cuentes con profesionales para esta reforma, también puedes instalarlos por tu cuenta.
Analiza el tipo de grieta antes de actuar
No todas las grietas se originan por la misma causa ni son iguales. De ahí la importancia de identificar el tipo de grieta para poder saber la reparación adecuada que debe realizarse.
Entre las grietas más comunes nos encontramos con:
- Grietas finas y superficiales: suelen deberse a dilataciones o envejecimiento del revestimiento.
- Grietas verticales: pueden indicar movimientos normales del muro.
- Grietas diagonales o en “V”: suelen apuntar a problemas de asentamiento del terreno.
- Grietas junto a ventanas o puertas: indican puntos débiles por falta de refuerzo.
Si la grieta se ensancha con el tiempo, aparece humedad o provoca desprendimientos, conviene actuar cuanto antes.
Las inyecciones de resinas como solución profesional
Cuando el problema se debe a movimientos del terreno, una solución muy eficaz son las inyecciones de resinas expansivas.
Este sistema permite estabilizar el suelo y evitar que el muro siga desplazándose.
La forma de aplicarla es inyectando la resina bajo el cimiento a través de pequeños orificios.
Una vez dentro, estas resinas se expanden y rellenan los huecos. Esto mejora la resistencia del terreno y redistribuye las cargas.
Lo que conseguimos con ello es que el muro deje de moverse y, así, se detenga el crecimiento de la grieta.
Es un método rápido, limpio y sin obras muy complicadas y aparatosas, por eso es una solución viable. Una buena manera de parar las grietas estructurales.
Impermeabiliza y sella para prevenir nuevas grietas
Además de actuar sobre el terreno, conviene sellar correctamente la parte dañada para evitar que vuelva a surgir el mismo problema en el futuro. Lo ideal para esto es realizar un buen sellado.
Con esto conseguimos evitar que el agua vuelva a filtrarse y debilite nuevamente el muro.
Para ello existen morteros especiales, masillas flexibles o resinas específicas para exterior.
Lo importante es usar un material compatible y resistente al clima, sobre todo si el muro está a la intemperie. De una u otra forma desde luego un buen sellado evitará que vuelva a aparecer la humedad dentro de los muros.
Refuerza la parte superior del muro con soluciones duraderas
Para que el problema no se repita, hay que asegurarse de que la parte superior quede perfectamente protegida.
Aquí entra en juego otra pieza fundamental: te recomendamos comprar viertemuros de aluminio, una solución muy práctica y estética a la vez. Y sobre todo eficaz para impedir que el agua toque la superficie del muro.
Y es mucho más económica que las caras reparaciones una vez que el problema ya se ha producido.
Aunque existen de otros materiales, nosotros recomendamos el aluminio lacado porque:
- No se oxida.
- Resiste la lluvia y el sol.
- No se deforma con el paso del tiempo.
- Es ligero y fácil de instalar.
- No requiere mantenimiento.
Un último consejo: protege hoy para evitar problemas mañana
La aparición de grietas no siempre significa que exista un problema grave, pero ignorarlas y no prestarle atención si se detectan sí puede convertirlas en una amenaza.
Te recomendamos que revises periódicamente y para olvidarte de este posible problema apliques alguno de los métodos de protección de los que te hemos hablado.
Elegir buenos materiales y actuar con rapidez cuando se detecta una grieta te ahorrará problemas y preocupaciones.
Recuerda que un muro bien rematado y un terreno estabilizado son la mejor forma de evitar grietas en la parte superior de un muro, tanto hoy como en el futuro.