El vierteaguas es un elemento fundamental en la construcción. Además de cumplir con una función estética lo cierto es que su principal objetivo es proteger tu fachada, las ventanas y los muros de la peligrosa acción del agua de lluvia.
De ahí la necesidad de instalar un vierteaguas correctamente. Hacerlo de forma deficiente o una elección incorrecta del instalador pueden provocar filtraciones, problemas estructurales y un deterioro general del aislamiento. Problemas que a veces no se notan en el corto plazo.
Y un paso fundamental para colocarlos sin fallos es medir un vierteaguas correctamente. También es importante aprender a sellar un vierteaguas para evitar problemas. También es importante saber como comprar vierteaguas de aluminio de alta calidad y a medida.
Cómo medir el vierteaguas paso a paso
La precisión es fundamental a la hora de medir. Un simple error de pocos milímetros puede arruinar el trabajo y poner en peligro toda la estanqueidad de la ventana.
Para asegurar un ajuste perfecto lo mejor es contar con profesionales para encontrar vierteaguas a medida.
Vamos a explicarte cómo medir un vierteaguas correctamente:
1. Mide el largo (Luz)
Mide la distancia horizontal total del hueco de la ventana o muro donde se va a instalar el vierteaguas.
A esta medida (la «luz»), debes añadir un margen de holgura para que el vierteaguas sobresalga a cada lado del hueco.
Te recomendamos que añadas entre 2 cm y 4 cm por cada lado, dependiendo de la estética deseada y de si los laterales de la ventana ya tienen algún revestimiento o perfil.
Por ejemplo, si la luz es de 100 cm, el largo total del vierteaguas debería ser de 104 cm a 108 cm.
2. Mide el ancho (Fondo o Proyección)
Mide la distancia desde el marco de la ventana (o el punto interior donde apoyará el vierteaguas) hasta el borde exterior del muro.
A esta medida, debes añadir lo que se conoce como «gota» o «vuelo». Esta es la parte que sobresale para que el agua caiga lejos de la fachada.
Lo ideal para el vuelo debe ser de al menos 3 cm a 5 cm fuera de la línea del muro. Así te aseguras que el agua no corra por la fachada.
Importante: asegúrate de tener en cuenta el ángulo de inclinación de la base para que el agua fluya correctamente hacia el exterior.
También es recomendable que midas siempre en varios puntos (izquierda, centro y derecha) y utiliza la medida más pequeña para el largo y la más grande para el ancho para evitar problemas de ajuste. Si las medidas son muy diferentes, consulta con un profesional.
Instalación definitiva
Una vez que tienes tu pieza a medida, la instalación debe hacerse con precisión. El aluminio es recomendable porque es un material ligero y resistente.
Pasos para la instalación:
- Limpieza: asegúrate de que la superficie de apoyo esté completamente limpia, seca y libre de polvo o escombros.
- Soporte: aplica un lecho de mortero, cemento cola, o espuma de poliuretano de baja expansión en la base. Esto es crucial para conseguir una superficie firme y con la inclinación adecuada (se recomienda un mínimo de 5 grados hacia el exterior).
- Colocación: coloca el vierteaguas en su posición, verificando que el vuelo y los laterales estén correctos.
- Nivelación: asegura la inclinación y déjalo secar según las instrucciones del material de agarre.
Beneficios de medir el vierteaguas correctamente
Un vierteaguas bien medido es una buena forma de defender tu casa contra la humedad.
Evitas averías y reparaciones
Cuando aciertas con las medidas, evitas la aparición de filtraciones, manchas en la fachada y daños en la carpintería.
Además de librarte de reparaciones costosas, desconchones y problemas de aislamiento. De ahí la importancia de hacer este paso y mejor si lo hacen profesionales.
Tienes menos riesgo de moho
Un vierteaguas correcto dirige el agua lejos del muro. Eso reduce el riesgo de que aparezca moho, humedades internas y deterioro de los perfiles de ventana.
Si además eliges materiales de buena calidad te aseguras de que el acabado sea perfecto y duradero.
Con vierteaguas de aluminio hechos a medida tienes pliegues exactos, un vuelo óptimo y un encaje perfecto.
Si estás reformando o cambiando los vierteaguas antiguos te recomendamos que apuestes por la calidad y por profesionales que puedan medir perfectamente. Te ahorrará problemas y sustos en el futuro.
Medir bien significa poder instalar el sistema bien y proteger tu hogar. Porque en esta fase un desvío de unos milímetros puede suponer un problema en el futuro.
Así te aseguras de tener una fachada perfecta y protegida durante muchos años.
Contar con profesionales que puedan hacer tu vierteaguas a medida es lo más inteligente. Así te aseguras de que el diseño, el perfil, y los pliegues (que evitan goteos hacia la pared) sean los adecuados.
¡No dejes la protección de tu hogar al azar! Un vierteaguas correctamente medido, sellado e instalado es la barrera más efectiva contra la humedad y el deterioro.