Si trabajas en reformas, arquitectura o simplemente quieres entender mejor cómo se protegen los muros y las ventanas, es importante saber lo que es un goterón.
Aunque es un detalle pequeño dentro de la construcción, su función es clave para evitar humedades, manchas y filtraciones en fachadas.
Muchos problemas en muros exteriores comienzan precisamente al no utilizar correctamente este elemento. En muchos casos, o no se conoce su utilidad real o no se sabe colocar bien.
Qué es un goterón y por qué es tan importante
Cuando hablamos de qué es un goterón en construcción, nos referimos a un pequeño reborde o hendidura que se coloca en la parte inferior de elementos como vierteaguas, cubremuros, balcones o dinteles.
Su misión es sencilla: impedir que el agua de lluvia se deslice pegada al material y termine mojando el muro.
Esta pieza crea un corte físico en el recorrido del agua. Cuando la lluvia llega al borde, el agua no continúa hacia la pared, sino que cae directamente al vacío.
Simple, pero efectivo: evita humedades, manchas en la fachada y deterioros en general por filtración.
Qué es un goterón en arquitectura
En arquitectura, el término se utiliza para hablar de un detalle imprescindible en cualquier diseño exterior. El goterón forma parte de la protección pasiva del edificio.
Se coloca de forma estratégica en piezas que sobresalen del muro para asegurar que el agua se aleje del soporte vertical.
Este elemento aparece en dibujos técnicos, se calcula en obra y forma parte de cualquier buen diseño de carpintería, estructura o fachada.
Saber qué es un goterón en arquitectura ayuda a entender cómo interactúa el agua con la construcción y por qué fallan algunos remates.
Dónde se utiliza el goterón en construcción
El goterón puede estar presente en varios elementos de una vivienda. Los más habituales son:
- Vierteaguas de ventanas
- Cubremuros y albardillas
- Balcones y terrazas
- Paneles que sobresalen
- Piezas de hormigón prefabricado
En todos los casos, su papel es el mismo: alejar el agua de la vertical del muro.
Si estás pensando en reforzar esta parte de la fachada, puedes comprar un cubremuros con goterón incorporado, una opción resistente y duradera.
El goterón en un vierteaguas
Quizá el uso más conocido del goterón es el que aparece en los vierteaguas instalados bajo las ventanas. Estas piezas deben tener pendiente y un goterón en la parte exterior para evitar que el agua vuelva hacia la fachada.
Una instalación incorrecta puede causar manchas negras, erosión en el muro y filtraciones hacia el interior. Por eso es importante elegir bien el modelo y la instalación.
Si necesitas un montaje profesional, te recomendamos la instalación de vierteaguas de aluminio. Antes de colocarlo, hay que medir el vierteaguas correctamente y eso solo lo pueden hacer profesionales.
Qué sucede cuando no hay goterón
Cuando no se incorpora goterón, el agua se pega a la superficie debido a la tensión superficial. En lugar de caer recta hacia abajo, se desliza por la vertical del muro. Esto hace que se humedezca el material y se deteriore con el paso del tiempo.
Si esto ocurre, no tardarán mucho en aparecer:
- Manchas negras o verdosas en la fachada
- Daños en el revestimiento
- Problemas de humedad en la cara interior del muro
- Filtraciones en las habitaciones
- Desmoronamiento o desprendimiento del revoco
Al final, reparar estas consecuencias siempre es más caro que prevenirlas con antelación.
Un pequeño detalle como el goterón evita grandes reparaciones futuras y te ahorrará mucho dinero.